miércoles, 21 de noviembre de 2012

CINCO AÑOS DE FINITUD


Este es el relato que he presentado la pasada semana a Relatos en Cadena, un concurso imprescindible para todo microrrelatista que se precie:




Sus labios perfilados se contraen para dejar escapar un silbido corto. Ya no volverá a trabajar allí. El sonido sale patéticamente desafinado, como si sus notas hubieran olvidado formar escalas. Saca un espejito empañado y se mira en él. ¿Es ese reflejo doliente el mismo que, cinco años atrás, silbaba de alegría mientras emborronaba un papel? Le gustaría hacer magia con las ojeras de su exánime saldo bancario, pero de la manga no le sale más que un triste kleenex que ha absorbido su húmeda rabia. Manchándose de carmín los dedos, se dibuja el símbolo del infinito en la frente.