En
este misterioso poema de Walter de la Mare, escritor inglés nacido en Kent en
1873, lo sobrenatural se alía con lo navideño de manera muy sugerente. ¡Feliz
Navidad a todos! … ¡y felices besos bajo el muérdago!
Muérdago
Walter de la Mare (1913)
Sentado bajo el muérdago
de un color verde pálido
feérico,
una última vela
consumiéndose,
los adormilados bailarines ya
ausentes,
a la tenue luz de una vela,
y las sombras acechando por
doquier,
alguien llegó y me besó.
Fatigado estaba; la cabeza
se me iba,
los ojos cerrados bajo el muérdago,
de un color verde pálido
feérico.
No se oyeron pisadas, ni
tampoco voz se escuchó,
mas mientras estaba allí sentado,
en soñolienta soledad,
unos labios invisibles se
agacharon en el calmo aire en penumbra
y me besaron.
(©Traducción de Ricardo José Gómez Tovar)
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Foto: Mistletoe-after-rain-Copyright-Jonathan-Briggs_LW |
Mistletoe
Walter de la Mare (1913)
Sitting under the mistletoe
(Pale-green, fairy mistletoe),
One last candle burning low,
All the sleepy dancers gone,
Just one candle burning on,
Shadows lurking everywhere:
Some one came, and kissed me there.
Tired I was; my head would go
Nodding under the mistletoe
(Pale-green, fairy mistletoe),
No footsteps came, no voice, but only,
Just as I sat there, sleepy, lonely,
Stooped in the still and shadowy air
Lips unseen—and kissed me there.
Ah! pues no conocía a Walter, pero veo que lo has traducido fenomenal y que es un poema precioso que merece la pena ser conocido. ¡Son tantos los escritores que no creo que tenga vidas para conocerlos a todos! Me lo apunto en mi bloc de notas para leerlo más despacio.
ResponderEliminarAprovecho para felicitarte la Navidad y el año que comienza en breve, y que todos tus deseos feericos se hagan realidad a lo largo de los futuros meses que nos seguramente, viviremos, escribiremos y leeremos.... intensamente. :) Un abrazo por todo tu apoyo, Ricardo.
¡Qué alegría volver a verte por aquí, Laura!
ResponderEliminarGracias por tus palabras sobre la traducción del poema. Me parecía algo hermoso que vale la pena conocer y, sobre todo, compartir. Como filólogo, creo que tengo la obligación de divulgar estas pequeñas joyas de la literatura que aún no se han traducido a nuestro idioma.
Tienes razón: necesitaríamos varias vidas para poder descubrir a todos los escritores interesantes. Por supuesto que seguiremos escribiendo leyéndonos y escribiéndonos.
Te deseo igualmente Feliz Navidad y un año 2014 colmado de tus palabras y las nuestras, de reconocimientos para tu excelente labor como escritora (entre ellos, alguna llamada epifánica del REC) y de deseos, sueños e ilusiones cumplidas.
¡Un abrazo, Laura! ¡¡¡Y felicidades por el logro conseguido ayer!!!