lunes, 2 de abril de 2012

LA GUERRE EST FINIE


Si hubiera que definir La Guerre Est Finie en dos rápidas pinceladas, diría que es cine de ideas plasmado en lúcidas palabras y a través de imágenes de gran plasticidad. Hacia 1966, año de producción de la película, aunque oficialmente terminada la Nouvelle Vague, Resnais construye un film modélico, que retoma los rasgos más innovadores de dicho movimiento (diálogos de textura literaria, preocupaciones existenciales, filmación en las calles, etc.) y los dota de una cualidad allí ausente, la coherencia de forma y contenido. Así, sobre la base que le ofrece al gran guion de Jorge Semprún a partir de su novela, y contando con el concurso de la veteranía y saber hacer de un otoñal Yves Montand, quien presta a la perfección su rostro al del exiliado en crisis de identidad personal y política, Alain Resnais retrata en el luminoso blanco y negro a una “generación perdida” que prepara desde su destierro parisino la organización de la Huelga General en la España de 1963. Película cíclica, que comienza y termina con un automóvil cruzando la frontera, película de carretera, en la que el viaje es una constante que puede avanzar el desarrollo de la acción en cualquier momento, película de tesis, en la que una voz en “off” nos advierte, a modo de narrador omnisciente, de hechos y acontecimientos que están a punto de suceder o que las imágenes por sí solas no nos muestran, película de diálogos y al mismo tiempo de silencios, que igual nos describe minuciosamente cómo se falsifica un pasaporte, que nos revela los ecos más profundos de la mente de los personajes, en suma, cine mayúsculo.

http://youtu.be/L0eVESagcQs